La configuración de Doñana, su constitución territorial, forma parte de un proceso de formación geológica que aún está en evolución.
Hace 20 milenios estos terrenos formaban una plataforma marina de 40 kms. hoy sumergida. Unos 12.000 años a. C. el mar avanzó sobre la llanura fluvial y en el 400 a.C. se forma una bahía y se estabiliza el nivel marino. Por esta fecha se tiene conocimiento de los primeros asentamientos humanos en la zona de la Algaida y el propio Palacio de Doñana. En época romana se produce el cierre de Torre Carbonera y la zona pasa a llamarse Lago Ligustinus. A partir del siglo IV las continuas aportaciones de aluviones transformaron el lago en marisma.
Ya en 1262, el rey Alfonso X el Sabio constituye en Cazadero de la Real Corona los terrenos de las Rocianas, y es en 1599 cuando figura por primera vez el nombre de Doñana.
Hoy día Doñana es un territorio de más de 280.000 hectáreas flaqueando al sur por un línea de 50 kms. de playas - en buena parte vírgenes -, la autovía que enlaza Sevilla con Huelva por el norte y el curso del Guadalquivir al este. Millares de aves migratorias se dan cita en este paisaje levemente ondulado de playas desiertas y mediterráneos y marismas que se inundan en invierno y se desecan los veranos.