DOÑANA, ESPACIO NATURAL

  • Las playas de Doñana
  • El hombre y Doñana
  •      
         
         


  • EL HOMBRE Y DOÑANA

  • La tremenda evolución que ha sufrido Doñana en el devenir de los siglos ha provocado que esta sea una zona históricamente poco aprovechada, debido en gran manera a la insalubridad de los espacios marismeños. Escalonadas transformaciones de la marisma con regulaciones hídricas para la aportación de agua dulce han dado su fruto. Poco a poco, hombre y naturaleza se han puesto de acuerdo. Por un lado, terrenos antes impensables para el cultivo son ahora grandes explotaciones; y por otro lado, el hándicap que en principio supone la protección medioambiental, se ha vuelto a favor de una comarca que, cada vez más, aprecia como Doñana es motor de múltiples iniciativas.

    Otros cultivos más tradicionales como el naranjo, la vid y el olivo siguen siendo buena fuente de ingresos para la comarca, aunque en los últimos años un producto, el fresón, se ha convertido en uno de los de mayor importancia social y económica.

    En el extremo más occidental se concentra gran parte del legado recibido del acontecimiento que dio como resultado el Descubrimiento de América.

    Doñana tierra de buenos vinos; gran parte de la economía de los pueblos que la componen basan su riqueza en la explotación de viñedos, una denominación de origen del sector protege la calidad de sus caldos.